ARTICULO
Las cuatro alianzas de Mauricio Funes
Autor:
Pablo Avelino Tarso
Los cambios estructurales a la composición social, económica y política del país, que el recién inaugurado gobierno del partido FMLN con Mauricio Funes a la cabeza, está empeñado en realizar, obligan a este buscar el mayor apoyo posible y a formular alianzas, tanto a nivel internacional como dentro del país.
Dentro de este contexto, el presidente Funes tiene perfectamente identificados a los cuatro sectores con los cuales debe trabajar en busca de ese apoyo.
Obviamente el primer sector o grupo del que mas necesita apoyo, y que de hecho es el más importante, es la población, es decir el pueblo, el que con su voto, escasamente mayoritario, lo llevó al poder.
La relación entre pueblo y gobierno debe ser algo mucho más que el hecho de gobernar, debe significar una alianza y un compromiso entre ambos para concebir y concretar un nuevo proyecto de nación, a través de ideologías y políticas diferentes a las ya gastadas y practicadas por los gobiernos del pasado; esta relación debería ser entre estado y pueblo más que entre gobierno y población; de allí deriva la importancia supra que la identificación del pueblo con el gobierno debe tener para que esta se traduzca en apoyo y solidaridad de aquel para este.
Sin embargo, para que esta alianza se concrete, es absolutamente indispensable una comunicación amplia, clara y continua entre ambos sectores, en la cual la transparencia en el accionar gubernamental sea la piedra angular en esta relación; lamentablemente la comunicación con el pueblo, no parece ocupar un lugar preponderante en la lista de prioridades del gobierno y el Sr. Funes, a pesar de ser un comunicador, no da muestras de querer gobernar con el pueblo como socio y permite que sus acciones de gobierno sean conocidas solamente por los círculos de poder, tan es así que, en las actuales circunstancias, se puede afirmar, que aun la mayoría de los medios de comunicación ignoran o malinterpretan las acciones concretas que el gobierno está tomando.
Si se toman los resultados numéricos de las elecciones pasadas como base de acción, se puede concluir que la necesidad de ampliar la base de apoyo del presidente es patente y que no se puede postergar la formulación de una política que revierta ese fenómeno, la cual puede ser monitoreada periódicamente por medio de encuestas populares sobre aceptación de la gestión gubernamental.
El discurso presidencial, se reduce, como siempre, a repetir los males que aquejan al país (esos los conocemos en detalle), sin propuestas de fondo, o sea: la comunicación con el pueblo se reduce a repetir el que, sin mencionar el como.
El segundo grupo de apoyo del presidente es el partido que lo postuló, cuya popularidad y adhesión ciudadana hicieron posible su victoria y cuya ideología e historia de lucha constituyeron los argumentos fundamentales de los cuales se valió la campaña política del presidente para llegar a donde está hoy, es mas, tenemos la seguridad absoluta que sin el FMLN, Mauricio Funes no habría llegado a ser presidente del país, o sea, si él hubiera sido el candidato de otro partido político, no habría resultado triunfador en los comicios; también es válido afirmar que sin Mauricio Funes, el FMLN hubiera tenido serias dificultades para llevar otro candidato al poder.
Como corolario de lo anterior, se puede afirmar que la alianza Mauricio Funes-Presidente-FMLN es, no solamente natural y lógica, si no sobre todo, absolutamente indispensable para la formulación de un proyecto de nación de largo plazo por parte del gobierno, ya que en el momento en que el ahora partido oficial decidiera, por cualquier razón, poner distancia con el presidente, éste vería su fuerza y espacio de maniobra, drásticamente reducidas, además, la realidad evidente es que muchos de los colaboradores de primer nivel del presidente, no necesariamente están con él por identificación ideológica, para afirmar lo anterior basta con examinar un poco los antecedentes partidistas de los mismos.
En la medida en que el tiempo vaya marcando los aciertos del presidente en materias económica y de seguridad social, los cuales creemos son los temas de primerísima atención, el presidente podrá ver el aumento del apoyo popular a su gestión, así como el del porcentaje de aceptación a nivel nacional e internacional y como resultado de estos fenómenos, su grado de independencia partidista naturalmente tenderá a disminuir; este fenómeno aun está muy lejos de ocurrir, peor aun, no se ven muestras de voluntad política para estimularlo.
El tercer sector o grupo del cual el presidente no puede prescindir, si pretende tener gobernabilidad en un país profundamente dividido, dicho de otra manera, si pretende tener capacidad de maniobra y ejercer su capacidad ejecutiva en un país cuya población le negó un altísimo porcentaje de su voto, es el que está representado por personajes del gobierno anterior y por los legisladores pertenecientes a la ahora oposición, que en conjunto superan los votos del partido oficial para la aprobación o desaprobación, según el caso de los proyectos de beneficio social que el gobierno del cambio pretenda implementar; los legisladores de la oposición tienen en sus manos el control de un dispositivo clave y eficaz en el buen o mal funcionamiento del gobierno y no cabe la menor duda que ese dispositivo será usado como instrumento de negociación y presión en su beneficio y para el éxito de sus propios proyectos.
Después de oír, mejor dicho leer, el comunicado de COENA, firmado por su presidente Alfredo Cristian, publicado en los principales diarios del país del día 2 de junio pasado, el cual dice claramente “ si guerra quieren, guerra tendrán”, en respuesta a las acusaciones del nuevo presidente del país, en su discurso de inauguración del día anterior, ya podemos imaginar la orientación que la mayoría de diputados de ARENA tendrán cuando se trate de discutir proyectos de importancia propuestos por el Ejecutivo.
Los diputados de la oposición podrán decir que apoyaran cualquier proyecto que beneficie al país y que se opondrán a cualquiera que lo perjudique; aquí lo importante, es lograr consenso entre legisladores de la oposición y el gobierno en la definición del sector poblacional, económico y social al que hay que referirse cuando se habla de país, porque, justamente, si no hubiere dicho acuerdo, los enfrentamientos entre los diferentes sectores de la sociedad salvadoreña, se seguirían dando.
Por lo dicho anteriormente podemos identificar dos frentes de acción de la oposición, es decir de ARENA, los dos igualmente importantes y poderosos: uno en la Asamblea Legislativa y otro dentro de los cuadros ejecutivos del gobierno y creemos que ambos grupos trabajaran con un solo fin, que no pensamos sea precisamente, hacer quedar bien el gobierno del presidente Funes.
Por último, y quizás con menor jerarquía que los demás, están los grupos apartidistas que apoyaron al candidato, ahora presidente, en su campaña política, y le proporcionaron espacios de expresión y proyección de imagen personal a lo largo y ancho del país y en el extranjero; grupos que siempre hicieron patente su distanciamiento del partido que postuló al presidente, y que ahora, ante lo que sus representantes consideran un desequilibrio, para decirlo en una forma suave, en la asignación de posiciones dentro del gobierno al que tanto ayudaron, se rumora, pretenden organizar su propio partido político.
Los Angeles, California Septiembre 4, 2009.
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