AUTOR:
Carlos A Aguilar
El fin de semana anterior fuimos testigos de algunos eventos muy significativos e interesantes, ocurridos con motivo de la celebración de la población salvadoreña de su fecha de independencia; no nos referimos en este caso a las celebraciones en sí, ni al desfile tradicional que recorre algunas de las calles principales del centro oeste angelino, mostrando el folklore y la música salvadoreña, ni a los carruajes y carrozas engalanadas con la belleza femenina de las reinas juveniles electas para esa tan importante fecha.
Los eventos a que hacemos alusión tienen más que ver con la presencia de personajes protagonistas de la política salvadoreña, perteneciente la mayoría, al partido que ha ejercido el poder por los últimos 20 años y que fuera desalojado de la casa presidencial y del gobierno salvadoreño el pasado primero de Junio.
Este contingente enviado por ARENA, estuvo encabezado por Norman Quijano, nuevo alcalde de la capital de El Salvador, invitado por el sector 8, además del ex presidente Saca, a quien se le vio departir y compartir con líderes de la comunidad.
También se contó con la presencia del diputado independiente de la Asamblea Legislativa, Orlando Arévalo, nombrado gran mariscal del desfile, quien acompañado de aliados y simpatizantes, visitó algunos estados de la unión americana, incluyendo California para dar a conocer el nuevo movimiento ideológico y futuro partido político en El Salvador, que, según sus fundadores podría presentarse como una tercera opción para el pueblo salvadoreño, ante el desgaste político de ARENA y la falta de congruencia y concreción del FMLN.
También es importante hacer notar la ausencia de representantes del gobierno del cambio del FMLN y Mauricio Funes, en la tan importante y tradicional celebración que gran parte del pueblo salvadoreño realiza fuera de su país; esta ausencia solo es entendible a la luz de la reiterada indiferencia que el actual gobierno ha mostrado a este 33 % de la población nacional y a su negativa a establecer vínculos con ella; tan cierto es esto que, a esta fecha, aún no se han nombrado los representantes consulares; ni que decir del embajador ante el gobierno de este país, el embajador en la OEA y otros; a lo anterior agreguemos que el presidente Funes no ha considerado necesario todavía, visitar Estados Unidos, país con el que El Salvador, según sus palabras, realiza la mayor parte de sus transacciones económicas y a cuyo presidente, Barak Obama, señaló como uno de sus referentes y guía de su acción administrativa, pero sí, ya viajó a Brasil y a Chile y como presidente electo visitó también Venezuela; luce como que para el presidente Funes, estos países merecen más atención que el país del cual depende gran parte de la economía de El Salvador, ni que decir que le da trabajo a los salvadoreños que contribuyen con el 17 % del PIB del país, sin cuya contribución, hace tiempo se habría declarado en bancarrota.
Tal parece que las agrupaciones políticas, tanto las conocidas como las nuevas, están aprovechando la enfermedad de inercia que esta aquejando al FMLN y están, los unos, haciendo esfuerzos para reconquistar espacios perdidos, y, los otros, buscando nuevos espacios de difusión de sus propuestas ciudadanas y todos, aprovechando la oportunidad para cubrir los espacios políticos que el partido de la esperanza, el FMLN, parece estar abandonando.
No entendemos como el presidente Funes pretende crear nexos y ganarse a la comunidad salvadoreña aislándose de ella; creemos que la actual situación de indiferencia ante este gran sector de la población, se debe a la falta de entendimiento de los grupos de poder en El Salvador, los cuales no se ponen de acuerdo en la concreción de las medidas y acuerdos que darían otra señal a esta comunidad y mientras tanto, el tiempo se les está terminando.
Sr. Funes, ùsted lo dijo el pasado 15 de Septiembre: "Este gobierno entiende que la patria no son solamente su territorio y sus símbolos. Patria es su gente: sus hombres y sus mujeres, por eso hemos elegido crecer con todos y no con unos pocos"; ésta noble comunidad, tan comprometida con su patria, quiere entender que usted, Señor Presidente, la incluyó en sus palabras.
Los Ángeles, California Septiembre 18, 2009.
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