Julio 16, 2009.
UN PLAN DE NACION PARA EL SALVADOR
Por: Carlos A Aguilar
“PARA SER PARTE DE LA GRAN TAREA DE CONSTRUCCIÓN DEL FUTURO, YO INVITO A TODOS MIS COMPATRIOTAS, SIN DISTINCIÓN DE PARTIDOS, DE GENERO, DE RAZA, CREDO O CLASE SOCIAL”. Mauricio Funes, Marzo 15, 2009- 10:pm
Estas palabras del recién electo presidente constitucional de El Savador, constituyen en sí, toda una declaración de reconciliación e inclusión ideológica para la reconstrucción de un nuevo El Salvador, la propuesta de un nuevo convenio (“new deal”) en el que todos los salvadoreños, sin distinción de clase o posición social, pongan su cuota de esfuerzo para que se cumpla el destino de la Patria en toda su dimensión, así mismo para que juntos disfrutemos de los beneficios que el futuro nos depara como grupo social.
Creemos en grandes temas de acción, que deberían ser tomados muy en serio por el nuevo gobierno en su programa, y que en nuestra calidad de ciudadano nos atrevemos a sugerir, sin agregar ni restar mérito a lo ya incluido en el proyecto de programa de gobierno promulgado por el Frente; la seriedad con que el nuevo gobierno encare estos temas, es indispensable para la reconstrucción de nuestro país, en todas sus dimensiones, y para que la sociedad salvadoreña sienta que todos los sacrificios y sufrimientos pasados, han rendido sus frutos:
Sería un tanto iluso, que siendo tan grande la agenda de los temas olvidados por los gobiernos del pasado, el futuro gobierno los pueda cubrir en un solo periodo; en tal sentido, la gran propuesta, la que estaría sobre todas las demás, en cuanto a camino critico de ejecución, debería ser:
1. Atención inmediata a los graves problemas, que en el presente aquejan al país: Seguridad ciudadana, desempleo y salud pública.
2. Formulación de una estrategia de largo plazo que le dé al FMLN, como partido político, la seguridad, hasta donde sea posible, de continuidad en el poder, por lo menos el tiempo suficiente que le permita construir con bases sólidas, la estructura de implementación de las medidas concretas de cambios sociales, contempladas en un programa de gobierno.
3. Orientar su programa de trabajo ( Plan de Gobierno), a ser un instrumento de campaña para impulsar el objetivo anterior; el FMLN debería, en otras palabras, de comenzar a hacer campaña electoral indirecta, utilizando como instrumentos, los logros provenientes de su programa de gobierno.
Creemos firmemente, que todos, pueblo y gobierno deberíamos de estar consientes que no hay una varita mágica para resolver los numerosos problemas que aquejan al país (El Salvador que tenemos), especialmente en un periodo de cinco años, pero también creemos, que sí se pueden implementar medidas, crear organismos, reformar el marco legal y crear la infraestructura administrativa y social, para que los futuros gobiernos continúen con el desarrollo del amplio programa de gobierno, que en esta administración se formule (El Salvador que queremos); el país ha visto tan dañada su situación, en los últimos cien años, que no creemos que haya gobierno que honestamente pueda pensar, que un programa de cinco años pueda solucionar, siquiera una parte de los problemas que han causado ese deterioro nacional.
Un Plan de Nación.
La tarea a realizar, en este momento la constituye, la formulación de un “Plan de Nación”, traducido en un programa de gobierno que busque cambios estructurales a los cimientos de esta gran nación, con identificación clara de las grandes líneas de acción y objetivos de largo plazo.
Este Plan de Nación debería de constituir una nueva constitución del país, en lo económico y social, la fijación de un rumbo económico y social de larga duración, un plan que no sea cambiado en sus bases, sin importar la ideología del gobierno de turno, que cree confianza y respeto en la comunidad internacional y no sea “reinventado” por cada administración; los elementos más importantes de ese plan y que determinarían el nivel de competitividad del país, serian:
· Un clima de seguridad en las inversiones.
· Estímulo a las inversiones productivas.
· Reducción y control de la corrupción estatal
· Seguridad ciudadana.
· Política fiscal férrea y consistente que permita el financiamiento del programa de gobierno.
· Inversión en la educación.
· Descentralización o privatización controlada de los servicios públicos.
La concepción inmediata, la implementación en el mediano y largo plazo de un plan de esta naturaleza, pondría a nuestro país en la lista de países como Chile, Brasil, India, China, Polonia, que han logrado abatir la pobreza y la pobreza extrema a niveles de casi la mitad de lo que eran hace apenas una década.
Lo anterior, en nuestra opinión constituye, “un nuevo compromiso”, un verdadero “Plan de Nación”, integrado y realizable; debemos añadir, para finalizar, que hacerlo de otra manera, sería como aplicar paliativos a heridas profundas, que podrían ser abiertas nuevamente por futuros gobiernos del corte de los que hemos tenido a lo largo de nuestra historia.
· La reconciliación nacional.
Es absolutamente indispensable elaborar planes que tiendan a reconciliar a los actores sociales de nuestro país; para este fin, es necesario desactivar los dispositivos que estimulan la polarización de la población, organizaciones gubernamentales, grupos paralelos de poder, y empresas privadas que promueven la separación de los individuos o la violencia, y generar un clima de confianza entre pueblo y gobierno, pero sobre todo dejar de usar la historia como generador de odio entre las diferentes clases que componen la sociedad.
· La modernización del estado.
Más allá del significado teórico y político de modernización, que promueve la separación efectiva de los poderes del estado y la soberanía del pueblo, a través de la cual le es conferido al gobernante el poder de gobernar; nos interesa analizar la modernización desde el punto de vista efectividad en la ejecución; esto quiere decir, que el gobierno como subordinado del estado, debería de adoptar sistemas administrativos acordes con el progreso y la tecnología, para la ejecución de sus asuntos rutinarios negocios.
La modernización del estado incluye también, la formulación de reformas organizacionales de aquellas divisiones del gobierno que prestan servicios a la población, para la liberación del estado, como tal, de la tarea de administrar, y confinarlo, a lo que como estado moderno debería de hacer, gobernar.
Estamos totalmente convencidos de que, lo más relevante en cuanto a las características de un buen gobierno, no es color del que esta pintada su ideología política, mas importante que eso, es la comprensión real, que los líderes políticos, tengan de esa ideología, porque eso es lo que en realidad guiará sus acciones de gobierno, si no fuera así, no existirían gobernantes de similar ideología política, que tratan unos, por un lado de impulsar programas de nacionalización y expropiación y los otros, que impulsan la descentralización y la privatización y se abren a la economía, ¿ejemplo de ambos?, están en nuestro continente y no hay que hacer mucho esfuerzo para encontrarlos.
Creemos también que una de las causas de enfrentamiento en nuestra sociedad, ha sido la carencia de una noción del acuerdo que puede darse entre los distintos grupos sociales; el concepto riqueza versus pobreza y viceversa, ha sido generador de ese enfrentamiento entre unos y otros, pero sobre todo, en nuestro caso, los gobiernos no han cumplido su misión de ser moderadores de ese enfrentamiento, no crearon el marco de contrato social justo en nuestro país; la falta de cumplimiento de esa misión, ha sido determinada por el hecho de que, el estado como institución, ha sido orientado para ponerse al servicio de una de las partes, en el caso de El Salvador, la oligarquía económica
Al hacerlo de esa manera, los gobernantes han permitido la polarización de la población, una de cuyas consecuencias ha sido la injusta distribución del producto nacional, el que unos tengan excesivamente mas, y otros, por consecuencia, excesivamente menos, además de la implantación de marcos regulatorios para mantener inmutable ese fenómeno, con los consecuentes enfrentamientos históricos de los distintos estratos de la sociedad.
Creemos que los salvadoreños debemos darle a la historia la importancia que se merece, pero sobre todo utilizar de ella lo que nos conviene, eso es, servir de guía para no cometer las mismas faltas; sería un error permitir que la historia se utilizara como instrumento generador de odio entre las clases que componen nuestra sociedad, y la gran tarea reconciliadora del nuevo gobierno, debería de tener ese, como objetivo preponderante y de cortísimo plazo de su acción política.
El reto es complejo, pero estamos convencidos de la claridad de los objetivos del Sr. Funes, tal como lo insinuó la noche en que se concretó el cambio, debemos hacer trabajo de todos, la tarea de reconstruir nuestro país; el cambio se ha dado, pero entendámoslo, ese cambio es de estrategia en la manera de hacer las cosas y en la orientación de los beneficios resultantes; es nuestro trabajo como ciudadanos, unir nuestro esfuerzo a mantener esos objetivos estratégicos; en nuestras manos, no solamente en las del gobierno, descansan los resultados concretos de ese cambio, y repitiendo lo que en cierta ocasión un presidente de los Estados Unidos le dijo a su pueblo “ask not what your country can do for you, ask what you can do for your country” ( no preguntes que puede hacer tu país por ti, pregunta que puedes tú hacer por tu país), en este momento con toda humildad, esa es mi propuesta y si todos hacemos lo mismo, pronto veremos que el futuro ya está en marcha y que:
Lo mejor aun está por llegar…..
Los Angeles, California Junio 1º. 2009
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