y #..4……?
Los piezas del ajedrez están en la mesa
Por: Pablo Avelino Tarso
Continuando con nuestra tarea de hilvanar con el hilo de la congruencia y la razón, hechos que a simple vista parecen contradictorios, pero que el esfuerzo mental nos lo pinta claros y diáfanos como el agua, podemos ver como el escenario y los actores del drama de nuestra hermana república de Honduras, se van pintando cada vez con más claridad.
Por un lado vemos que la OEA, definida y alineada como estaba desde el inicio de la crisis, cuando el Secretario Insulsa, arrastró a los países miembros a un anticipado fallo de condena, sin siquiera oír una palabra de la otra parte, violando así, no solamente los estatutos de la Carta de fundación de la Organización, sino también los mas elementales de lógica jurídica y diplomática; decimos, esta entidad, comprendiendo tardíamente su auto descalificación como mediador, ahora prácticamente se ha hecho a un lado y ha permitido resignadamente que otros actores tomen su lugar.
Por otro lado, se observa que la tesis de la calificación de “golpe” al hecho de la toma del poder por parte de los poderes Legislativo y Judicial en Honduras, va cediendo terreno a una posición mas moderada por parte de la comunidad internacional, al darse cuenta de las manifestaciones de repudio al ex presidente Zelaya del mismo pueblo de Honduras y del apoyo creciente a las actuales autoridades, fenómenos exteriorizados por la población a través de marchas masivas, a la cual parece no importarle mucho los medios usados para derrocar al Sr. Zelaya como presidente, sino el hecho en si de haberlo derrocado.
Estos hechos manifiestos de la población hondureña, como que ha ablandado la posición rígida de los países que se apresuraron a seguir a la OEA y a Insulsa en la condena anticipada, y muchos sectores originalmente opuestos al derrocamiento de Zelaya, han comenzado a preguntarse sobre la validez del proceso utilizado por el ejercito y los poderes del estado al ejecutarlo; hay quienes se preguntan ya, si efectivamente ha habido algún esfuerzo serio por investigar la leyes de la república, específicamente la Constitución Política de ese país, y determinar si se han violado esas leyes al derrocar a un presidente que el mismo pueblo señala como corrupto y que además estaba llevando al país a un circulo de influencia ideológica que la mayoría de ciudadanos no desea.
Los hechos, o para decirlo con mas propiedad, la falta de hechos en esta saga, últimamente, ha puesto en compas de espera a la comunidad internacional; somos de la creencia firme que el Sr. Zelaya realmente no desea volver a Honduras, sus compromisos de alianza ideológica no le permiten renunciar a su pretendido referéndum y a sus ambiciones de permanencia en el poder mas allá del mandato para el que fue electo, renuncia que, talvez podría constituir la brecha de ruptura en la posición dura que ha adoptado su contraparte, esta limitación de oferta de negociación, le hace comprender que sin esa oferta de su parte, por ningún motivo ninguna otra condición seria aceptada por los actuales gobernantes de Honduras y por lo tanto no habría nada que negociar y sus sueños de regreso a la presidencia, se vuelven desde ya, irrealizables.
Creemos que este juego político ya esta definido, lo define desde ya, la configuración de las piezas en el tablero, poco a poco la posición del actual gobierno hondureño se va haciendo mas firme y está dominando mas territorio en ese tablero, y a pesar del asesoramiento estratégico ( o quizás por eso) que Manuel Zelaya tiene de parte de sus aliados foráneos, sus peones en lugar de avanzar como que están en retirada.
Los Angeles, Julio 12, 2009
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