De aquí en adelante
CRONOLOGIA DE LOS TIEMPOS DE CRISIS EN
EL SALVADOR
1492 -2009
Carlos A Aguilar
SUMARIO DEL LIBRO
Ensayo sobre los tiempos de crisis política y social que ha vivido la república de El Salvador a lo largo de su historia, las esfuerzos de sus organizaciones populares por encontrar el camino hacia su verdadera identidad nacional y por alcanzar un sistema de gobierno de verdadera justicia social, awsi como la coyuntura histórica que representa el acceso democrático al poder por una de esas organizaciones, el partido politico FMLN.
....................................................................................
“ hubo hombres y mujeres que soñaron y lucharon por una Patria grande, hay hombres y mujeres que aun soñamos….”
Tabla de contenido
PARTE 1
MARCO HISTORICO DE LA CONFRONTACION DE CLASES SOCIALES EN EL SALVADOR
(1492– 1932)
PARTE 2
ASCENSO DEL MILITARISMO EN EL SALVADOR
(Periodo Pre-Revolucionario, 1932 -1979)
|
PARTE 3
LUCHA ARMADA, LUCHA POLITICA, Y ASCENSO AL PODER
(1979 – 2009) |
(Pags. 1 a 249 han sido omitidas; graficas han sido omitidas)
|
PARTE 4
DE AQUÍ EN ADELANTE
(UNA VISION DEL FUTURO DE UNA NACION)
Introducción
A lo largo de este trabajo, hemos querido dar una reseña histórica, política y social, de lo que nuestra patria ha vivido en los últimos quinientos años de su historia; hemos pretendido utilizar la reseña histórica, como referente y punto de partida para hilvanar un análisis de los hechos, que nos conduzcan a una interpretación racional de los mismos, para luego, y como conclusión, contribuir con una alternativa de solución a los grandes problemas que aun aquejan a nuestro país.
Las características principales de la conquista del suelo Patrio, inmersa en el fenómeno de explotación colonial, que padeció y vivió toda la América hispana, descubierta por Cristóbal Colon y explotada por diversas potencias y poderes, que utilizaron herramientas de penetración cultural y dominio territorial, determinaron la calidad de vida y el subdesarrollo que ha padecido nuestra patria a lo largo de su historia moderna.
Se ha planteado reiteradamente, a lo largo de este trabajo, que las circunstancias que forzaron al pueblo a iniciar los enfrentamientos bélicos, especialmente en los siglos XIX y XX, en contra de los grupos minoritarios que detentaron el poder, fueron creadas desde los tiempos de la conquista y la colonia.
España y los poderes europeos, no solo despojaron de sus riquezas al continente, sino que, peor aún, crearon las condiciones de esclavitud y sumisión en nuestros pueblos, que determinaron una condición de ilimitado conformismo y sumisión al poder, e históricamente crearon una casta que ejerció ese poder, al grado que las dos partes dieron esas condiciones como naturales e inmutables, el dominado vio su condición de sojuzgamiento material y espiritual, como algo natural e irremediable, lo mismo ocurrió con el dominador, quien vio su poder como algo inmanente a su persona, de tal manera que la dominación y el abuso vino a ser algo natural en la relación dominador-dominado.
A nuestro criterio, tres han sido las modalidades que el poder económico mundial, a nivel supra, ha utilizado para el sometimiento de los países del tercer mundo, entre los cuales se encuentra El Salvador, todas en concordancia con el desarrollo de la sociedad y la capacidad de resistencia de la misma.
1. La penetración territorial y el despojo abusivo e impune de las riquezas naturales del continente, típico de los siglos XVI al XVIII.
2. La penetración económica a través de los grandes conglomerados comerciales y transnacionales, que convirtieron a estos países en proveedores de materias primas baratas y en consumidores de productos elaborados caros; modalidad practicada desde el siglo XIX hasta nuestros días.
3. La penetración financiera de las grandes instituciones privadas, estatales y para-estatales, a través de la concesión de grandes préstamos a los gobiernos de turno, que con la excusa de realización de grandes proyectos económicos y sociales, que en la mayoría de los casos nunca se concretaron, y se convirtieron luego, en grandes cargas financieras determinantes de los déficits de los países.
El fenómeno anteriormente descrito, se ha agravado en las últimas décadas, gracias a la elevación de las tasas de interés sobre los préstamos otorgados, lo que ha generado un aumento de la insolvencia de los países deudores y la acumulación de la deuda externa, para la cual, las grandes instituciones de crédito del primer mundo (Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional, etc.), han rediseñado esquemas de refinanciamiento, con lo cual el ciclo se repite.
Todas las luchas del pueblo salvadoreño y los supuestos esfuerzos de los gobiernos de turno, por aliviar la pobreza del pueblo y lograr una distribución más justa del fruto de su trabajo, han resultado vanos, después de siglos de opresión y miseria, se observan cuadros con muy pocas o ninguna variante, con los esquemas del pasado.
A los elementos de explotación del pasado, se unieron los del presente, en sus distintas modalidades, esto determinó una situación crítica y lista para explotar en El Salvador.
Las organizaciones populares salvadoreñas, después de pasar por los naturales procesos de organización, acomodamiento y madurez política, se encontraron sin alternativas y sin espacios de discusión para los problemas económico-sociales, que a lo largo de su historia lo han abatido, y se vieron obligados a forzar el dialogo por medio de las armas.
Eso fue lo que ocurrió en nuestro país, agravado con el hecho de la privación de los espacios de expresión política para el pueblo.
El tiempo y la historia se han encargado de dar a este pueblo, la oportunidad por la que tanto ha luchado y sufrido, esto ocurrió el 15 de marzo del 2009.
Después de cinco siglos de dominación, el pueblo ha utilizado los espacios de participación política, que a fuerza de sacrificio ha ganado; las élites oligarcas, se han visto forzadas a ceder el lugar que han detentado por tanto tiempo, a otra corriente de pensamiento, enmarcada en la ideología del grupo político que lo representó en su lucha insurgente, el Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional, para que lo impulse a determinar su futuro, otorgándole el privilegio de gobernar, con el pueblo y para el pueblo.
Una coyuntura histórica.
Desde nuestra perspectiva, son muy variados los elementos que caracterizan a la situación social de nuestro país en el presente, los cuales deberían de constituir el objetivo de la acción de los nuevos gobernantes:
· Las experiencias y episodios sociales históricos que la Patria ha vivido, deberían de servir nada más como modelos de evaluación que determinaron un curso de acción adecuado a esos tiempos y circunstancias, pero no necesariamente determinantes de los curso de acción para el presente.
· El enfrentamiento de las clases económicas (que derivan en clases sociales), en El Salvador, no se terminó con los acuerdos de Chapultepec, al contrario se recrudecieron y profundizaron al amparo de políticas neoliberales foráneas, promovidas por los gobiernos civiles de los últimos veinte años, que no han respondido al compromiso contraído con el pueblo.
· Las condiciones económico-sociales han empeorado durante las dos últimas décadas, se han incrementado la corrupción y la impunidad.
· Que veinte años después de los acuerdos de paz, aun no se ha logrado el pleno ejercicio de los derechos humanos.
· Los gobiernos de los últimos veinte años han distorsionado el espíritu de los acuerdos, y las reformas que se han aplicado, fundamentalmente mantienen la hegemonía del poder económico.
De los grandes objetivos que se plantearon al firmar los acuerdos de paz en 1992, podríamos decir que solo se ha alcanzado uno, este es, la superación de la vía del enfrentamiento armado como solución a los conflictos.
En otra áreas sensitivas de los mencionados acuerdos, todavía esta pendiente la tarea, veamos:
1- El Proceso de reconciliación social, ha sido un área en la cual los gobiernos de las pasadas dos décadas, han mostrado poco, o nada de interés; el país continua polarizado como lo ha estado siempre, y las políticas económicas neoliberales, acentuadas durante el periodo presidencial anterior, han ensanchado la brecha entre los muy ricos y los muy pobres, al grado tal que el índice de pobreza extrema en que ARENA deja al país, está casi en los mismos niveles de 1992.
2- En cuanto a la vigencia de los derechos humanos, su restablecimiento ha dependido de las iniciativas que el gobierno ha querido tomar en el marco de los acuerdos de paz, las cuales han sido únicamente de fachada; denuncias reiteradas de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH), sobre crímenes cometidos por grupos para-militares, similares a los escuadrones de la muerte de los años setenta, han sido desestimados por los organismos responsables de investigar e impartir justicia.
3- La democratización del país; este tema merece consideración especial, ya que tiene varias aristas; nos concentraremos en la democratización en el área de la participación política; si bien es cierto que los acuerdos de paz impulsaron una participación amplia de diversas tendencias ideológicas en el juego electoral, lo cual de alguna manera, ha permitido el desarrollo político de la oposición en El Salvador, especialmente el de la verdadera oposición, el FMLN; también es cierto que los gobiernos han impedido sistemáticamente la participación plena de la población en los encuentros electorales, a través de medidas coercitivas en el ejercicio del voto; patrones electorales amañados, acarreo de votantes foráneos y de votantes fieles a la agrupación política oficial, son algunos de los muchos artificios a los que se han echado mano para minimizar la presencia en las urnas de seguidores de los partidos opositores, o de votantes indecisos; este último fenómeno ha creado una desconfianza general del público hacia la efectividad de las elecciones, lo cual a la vez, ha creado un ausentismo masivo en las elecciones del periodo de pos guerra, este ausentismo, como consecuencia, ha determinado que el partido oficial haya salido vencedor gracias al voto duro de sus correligionarios fieles.
4- La falta cumplimiento de los compromisos del gobierno en las tres aéreas de la vida social del país, enumerados anteriormente, confirman la existencia aun del estado autoritario en El Salvador.
Concluyendo, reiteramos, el estado salvadoreño ha fallado en forma consciente y deliberada, en cumplir con el espíritu de los acuerdos de paz, que pusieron fin al conflicto armado, en las áreas de: vigencia de los derechos humanos, democratización del país y desaparición del estado autoritario.
Creemos, finalmente, que si el grupo político económico que ha regido los destinos de esta patria, durante los últimos veinte años y cuyo representante ha sido el partido ARENA, hubiera cumplido con la letra y espíritu de los acuerdos de paz, muy posiblemente el FMLN no estaría donde se encuentra ahora.
El gobierno de Alfredo Cristiani, se comprometió con el pueblo un 16 de enero de 1992, a impulsar una patria mejor para el pueblo salvadoreño, a abrir espacios políticos a las voces que difirieran de los planteamientos ideológicos del partido oficial, a ofrecer al pueblo oportunidades que derivaran en una vida mejor y más congruente con las aspiraciones del ser humano común, a cuidar al niño, al anciano, a la madre, al maestro, a asegurar al estudiante un espacio de desarrollo futuro y al obrero compensación y prestaciones justas por su esfuerzo y un ambiente de trabajo seguro y motivador; el resultado es, una país donde la pobreza extrema se mide a niveles altísimos, donde el obrero, el trabajador y el empleado perciben compensaciones que ni siquiera alcanzan para su canasta básica, el estudiante no ve un panorama claro para su desarrollo profesional y lo atemoriza la posibilidad de tener que desechar su esfuerzo por falta de demanda en su campo de estudio y donde, finalmente, las organizaciones cívicas y políticas, las que defienden los derechos del pueblo común, enfrentan represión y falta de espacio para realizar su trabajo.
El turno ahora es del FLMN, de enfrentar esta coyuntura político-social y comenzar a hacer el trabajo que el pueblo le ha encomendado; El Frente ha obtenido ya, el espacio político por el que tanto lucho junto al pueblo, es tiempo entonces, que comience a hacer su tarea, a llenar tantos huecos dejados por ARENA, a pagar parte de la deuda histórica que otros y en otros tiempos, contrajeron en el pueblo y de la cual, el mismo pueblo demanda el pago, creemos que Funes y el FMLN, si la pueden pagar, a despecho de las divergencias que puedan haber entre ellos, las cuales, son también coyunturales y por lo tanto pasajeras.
Los compromisos del presidente Funes y el FMLN.
Después de leer el extenso programa de gobierno, del futuro presidente y vicepresidente de la república, publicado cuando aún no ganaban las elecciones, nos parece muy interesante la supra división que de él se hace, en “El Salvador que tenemos” y “El Salvador que queremos”. Siguiendo ese lineamiento, quisiéramos también hacer nuestra tarea y, sin ánimo de crítica y mucho menos de corrección, tal vez de complementación, agregar algunos elementos específicos que parecen ambiguos dentro de dicho programa.
Tomando la tarea de hacer un inventario histórico de los componentes de lo que hemos dado en llamar “la deuda histórica de los gobiernos salvadoreños con su pueblo”, encontramos que esos componentes han constituido la bandera de lucha de la organizaciones verdaderamente democráticas de El Salvador, de las cuales el FMLN ha sido su campeón y al que le ha tocado la parte mas dramática y angustiosa de toda esa historia, por la reivindicación de los elementos de esa deuda.
E aquí algunos de los componentes de esa deuda:
· Los lisiados de guerra.
“Así mismo, el Plan de Reconstrucción Nacional incorporará programas que beneficien tanto a los lisiados como a los familiares de las victimas entre la población civil.
Dada la fuerte cantidad de recursos adicionales que se necesitarán para la implementación del mencionado plan, ambas partes hacen un llamado a la comunidad internacional para que brinden el mayor apoyo posible a las gestiones de recaudación. Para tal efecto, se creará un fondo de Reconstrucción Nacional, el cual será apoyado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)”, Capítulo V, numeral 9, denominado Plan de Reconstrucción Nacional, Acuerdos de Paz, México 16 de enero de 1992.
Lo anterior conforma el marco histórico de la problemática de miles de salvadoreños y salvadoreñas, lisiadas o incapacitados como consecuencia de la guerra, de la cual fueron principales protagonistas, y a los que el estado, como institución ha sido incapaz de cumplir con la letra y espíritu de lo acordado; estos conciudadanos, muchos de los cuales, se vieron privados de sus habilidades básicas para rehacer sus vidas después del conflicto, han tenido que acudir a organizaciones propias y aliadas, para hacer oír sus voces y exigir sus derechos.
Ha sido una historia larga de demostraciones de protesta por el incumplimiento gubernamental, de lo que legítimamente tienen derecho, la última de las cuales, el pasado 24 de abril, trajo como resultado la promesa, del aun presidente Saca, de la creación de una comisión de dialogo para la resolución de las demandas de pagos atrasados en las pensiones establecidas y en otros beneficios.
· Los padres y madres sin hijos y los hijos sin padres.
El tema de los niños desaparecidos durante la guerra, ha sido altamente sensitivo y desconocido para muchos, y es el que da cuenta de los cientos de niños y niñas separados de sus padres, quienes también han sido víctimas inocentes de la guerra que azotó al país; muchos de ellos están muertos, otros muchos están vivos, separados de sus familias naturales, algunos bajo la protección de familias que los adoptaron, formal o informalmente, otros cuidados o descuidados por organizaciones privadas de caridad.
Estos niños sufrieron la desgracia de haber sido literalmente arrancados del seno de sus familias, por fuerzas militares, y desaparecidos después, al no tener quien cuidara de ellos.
Según información confiable de PRO-BUSQUEDA, institución privada sin fines de lucro, empeñada el localizar y rescatar a niños desaparecidos durante la guerra, se cuentan en más de cuatrocientos los casos denunciados, pendientes de resolver; quien sabe si aún hay más.
· La generación perdida.
Con el inicio de la migración forzada, al principio de los años ochenta, de tanto conciudadano que huyó de la guerra y buscó refugio fuera del país, se dio origen también a la gestación de lo que después sería el fenómeno de la delincuencia juvenil en el país; y es que muchos de los niños que huyeron con sus padres, fueron también víctimas de la guerra, al negárseles el espacio de desarrollo normal en su Patria, al tener que sufrir el descuido de padres, ocupados en ganarse la vida en condiciones desfavorables y desconocidas y que fueron la causa del desvío de la conducta de estos menores, los cuales, encontraron en grupos pandilleros de los países extranjeros, lo que sus padres no les podían dar, y además, adoptaron como medio de escape a su realidad, el uso de sustancias prohibidas, para construir un mundo ficticio, que les diera lo que su realidad les negaba; esta deuda, está agravada por el hecho de que estas familias contribuyeron con parte de sus escasos ingresos a mantener a flote la economía del país, enviando el dinero tan duramente ganado, a sus familiares en el país, a costa del descuido de sus hijos; esta deuda, necesita también un plan de pago.
· La diáspora.
Los inmigrantes salvadoreños, que comenzaron a poblar el mundo al inicio de los años ochenta, pronto se convirtieron en diáspora; de hecho, desde que comenzó el fenómeno migratorio, ya se daban cuadros organizativos, más que todo de carácter político, que venían desde el país con consignas relacionadas con el desarrollo de conflicto armado que tenía lugar en El Salvador, o tenían relación con el apoyo a los desplazados de guerra, para hacer menos difícil la integración de estos, en el país de destino que habían escogido.
Es mucho lo que hay que decir respecto de la diáspora de El Salvador, sin embargo por razones de espacio, nos limitaremos a hacer un breve análisis de la relación que ésta ha mantenido con los gobiernos del país a través de los años, y sobre todo nos referiremos a la diáspora como parte incluida de la población inmigrante, que es, al fin de cuentas, el objeto de nuestro análisis.
A pesar de los esfuerzos constantes de la comunidad inmigrante salvadoreña, por lograr puntos de congruencia, entendimiento y dialogo con los gobiernos de turno, estos esfuerzos se han visto bloqueados por el tinte antagónico que las autoridades han querido ver en esos acercamientos, y por el color político, con que los representantes de las organizaciones, han sido pintados por las mismas autoridades.
El resultado de este esquema, ha sido que la relación diáspora-gobierno, ha estado caracterizada por desconfianza mutua; sin embargo, si se analizan los esfuerzos de búsqueda de alianzas y cooperación mutua, se verá que las iniciativas realmente serias han surgido siempre de la diáspora; las organizaciones de inmigrantes, especialmente en Estados Unidos (que es donde reside el mayor porcentaje de salvadoreños), han marcado el paso en cuanto movimientos de acercamiento, en cambio el gobierno, siempre ha respondido a estas iniciativas con la careta del aparente entusiasmo, pero que en realidad no ha permitido el seguimiento a estos esfuerzos.
Tenemos la certeza de que la relación entre el gobierno salvadoreño y la población inmigrante, especialmente en cierta aéreas, ha sido una avenida de una sola vía, en la cual ha privado siempre el interés genuino de los sectores organizados de la diáspora por colaborar con la Patria, en la resolución de los grandes problemas que la aquejan, (las pruebas abundan); el gobierno en cambio, ha respondido con indiferencia a estos esfuerzos y no ha puesto voluntad para avanzar en una relación honesta, verdadera, seria y mutuamente contribuyente.
En conversaciones sobre este tema, con elementos afectos al gobierno, se nos antepone a lo dicho anteriormente, los esfuerzos diplomáticos que el gobierno ha desarrollado en todas las administraciones de pos guerra, para lograr que los nacionales salvadoreños disfruten de un “status” que les permita vivir y trabajar tranquilamente en el país donde residen (específicamente en los Estados Unidos), nosotros respondemos, que esos esfuerzos y logros tienen un origen indiscutible en la necesidad que el estado salvadoreño ha tenido, de la contribución económica que día a día los inmigrantes han enviado a su Patria (ver cuadros más adelante), sin la cual, desde hace mucho tiempo, éste se habría declarado en bancarrota.
Conclusión: también hay una deuda histórica que pagar a la diáspora salvadoreña.
Aportación económica de la diáspora al país
Periodo: 1980 – 2006
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Millones |
|
Años |
Millones |
|
|
1980 |
12 |
|
1994 |
962.5 |
|
|
1981 |
48 |
|
1995 |
1,061.40 |
|
|
1982 |
90 |
|
1996 |
1,086.50 |
|
|
1983 |
120 |
|
1997 |
1,199.50 |
|
|
1984 |
190 |
|
1998 |
1,338.30 |
|
|
1985 |
264 |
|
1999 |
1,373.80 |
|
|
1986 |
320 |
|
2000 |
1,750.70 |
|
|
1987 |
500 |
|
2001 |
1,910.50 |
|
|
1988 |
660 |
|
2002 |
1,935.20 |
|
|
1989 |
730 |
|
2003 |
2,105.30 |
|
|
1990 |
730.3 |
|
2004 |
2,547.60 |
|
|
1991 |
790.1 |
|
2005 |
2,830.20 |
|
|
1992 |
858.3 |
|
2006 |
3,315.70 |
|
|
1993 |
864.1 |
|
Total |
$29,852 |
|
|
|
|
|
Fuente: Banco Central de Reserva |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
· La Patria.
Ha sido repetido por muchos, que el sacrificio del pueblo salvadoreño, al sufrir una guerra sangrienta durante doce largos años, ha sido en vano; que las fuerzas que representan a la burguesía y elites del poder, han seguido imponiendo sus condiciones, antes y después de los acuerdos de paz, que la pobreza y la pobreza extrema han crecido incluso a índices más altos de los que habían en los tiempos de la guerra, y que en el país sigue imperando la ley del más fuerte con matices diferentes y más sofisticados, que el pobre sigue siendo más pobre y el rico más rico, que el pequeño empresario, el artesano el obrero, el profesional de mediano nivel, ven sus oportunidades de desarrollo, más limitadas que antes.
Todo lo dicho anteriormente es cierto e innegable; sin embargo, nosotros seguimos insistiendo en que el pueblo ha seguido perdiendo batallas después de 1992; pero si analizamos detenidamente la historia del país, y aplicamos una lupa al periodo de los últimos treinta años (1979-2009), se observará que las fuerzas internas, por medio de las armas primero y de las urnas después y las externas por medio de la diplomacia, han venido creando las condiciones y espacios que paulatinamente han determinado que en un plazo, largo si se quiere, la guerra haya sido ganada; y la fecha del segundo armisticio (el primero tuvo lugar el 16 de enero de 1992), fue el 15 de marzo de de 2009, fecha en que el grupo detentador del poder cedió su lugar al nuevo orden, al orden que por mandato del pueblo, está representado por Mauricio Funes y el FMLN, al frente de este mandato.
Por lo anteriormente dicho, también creemos que hay una deuda histórica con la Patria y sus hijos, el estudiante, el profesional, el obrero, el ama de casa, la mujer, el niño y el anciano; todos han pagado su cuota de sacrificio y dolor durante mucho tiempo, aquellos que no abandonaron el suelo patrio, los campesinos que trabajan y trabajaron la tierra para producir los alimentos con se nutrió este pueblo durante los años terribles de la guerra, el hombre del taller y la mujer de la fábrica, que con los salarios de hambre que les daba la oligarquía, mantuvo un hogar con dignidad, en fin, con el ciudadano común que con su trabajo ha dignificado a la patria, con todos ellos existe una deuda histórica que hay que pagar.
De Aquí en Adelante.
“QUIERO QUE ESTA NOCHE TENGA EL MISMO SENTIMIENTO DE ESPERANZA Y RECONCILIACIÓN, QUE EL DÍA EN QUE SE FIRMARON LOS TRATADOS DE PAZ DE NUESTRO PAÍS. SÍ, PORQUE, EN ESTA NOCHE TAMBIÉN SE FIRMA UN NUEVO TRATADO DE PAZ. UN TRATADO DE RECONCILIACIÓN DEL PAÍS CONSIGO MISMO. DE HERMANOS CON HERMANOS. DE HERMANAS CON HERMANAS. ESTA ES LA GRAN NOCHE DE LA NUEVA FAMILIA SALVADOREÑA. Y, PARA SER PARTE DE ESTA FIESTA, PARA SER PARTE DE LA GRAN TAREA DE CONSTRUCCIÓN DEL FUTURO, YO INVITO A TODOS MIS COMPATRIOTAS, SIN DISTINCIÓN DE PARTIDOS, DE GENERO, DE RAZA, CREDO O CLASE SOCIAL”. Mauricio Funes, noche del 15 de Marzo de 2009.
Cabe recalcar estas palabras del párrafo anterior del discurso de Funes: “PARA SER PARTE DE LA GRAN TAREA DE CONSTRUCCIÓN DEL FUTURO, YO INVITO A TODOS MIS COMPATRIOTAS, SIN DISTINCIÓN DE PARTIDOS, DE GENERO, DE RAZA, CREDO O CLASE SOCIAL”; estas palabras constituyen en si, toda una declaración de reconciliación e inclusión ideológica para la reconstrucción de un nuevo El Salvador, la propuesta de un nuevo convenio (“new deal”) en el que todos los salvadoreños, sin distinción de clase o posición social, pongan su cuota de esfuerzo para que se cumpla el destino de la Patria en toda su dimensión, así mismo para que juntos disfrutemos de los beneficios que el futuro nos depara como grupo social.
Creemos en grandes temas de acción, que deberían ser tomados muy en serio por el nuevo gobierno en su programa, y que en nuestra calidad de ciudadano nos atrevemos a sugerir, sin agregar ni restar mérito a lo ya incluido en el proyecto de programa de gobierno promulgado por el Frente; la seriedad con que el nuevo gobierno encare estos temas, es indispensable para la reconstrucción de nuestro país, en todas sus dimensiones, y para que la sociedad salvadoreña sienta de que todos los sacrificios y sufrimientos pasados, han rendido sus frutos:
Seria un tanto iluso, que siendo tan grande la agenda de los temas olvidados por los gobiernos del pasado, el futuro gobierno los pueda cubrir en un solo periodo; en tal sentido, la gran propuesta, la que estaría sobre todas las demás, en cuanto a camino critico de ejecución, debería ser:
1. Atención inmediata a los graves problemas, que en el presente aquejan al país: Seguridad ciudadana, desempleo y salud pública.
2. Formulación de una estrategia de largo plazo que le dé al FMLN, como partido político, la seguridad, hasta donde sea posible, de continuidad en el poder, por lo menos el tiempo suficiente que le permita construir con bases sólidas, la estructura de implementación de las medidas concretas de cambios sociales, contempladas en un programa de gobierno.
3. Para impulsar del objetivo anterior, el gobierno debería de orientar su programa de trabajo ( Plan de Gobierno) a ser un instrumento de campaña, en otras palabras el Frente debería de comenzar a hacer campaña electoral indirecta, utilizando como instrumentos, los logros provenientes de su programa de gobierno.
Creemos firmemente, que todos, pueblo y gobierno deberíamos de estar consientes que no hay una varita mágica para resolver los numerosos problemas que aquejan al país (El Salvador que tenemos), especialmente en un periodo de cinco años, pero también creemos, que si se pueden implementar medidas, crear organismos, reformar el marco legal y crear la infraestructura administrativa y social, para que los futuros gobiernos continúen con el desarrollo del amplio programa de gobierno, que en esta administración se formule (El Salvador que queremos); el país ha visto tan dañada su situación, en los últimos cien años, que no creemos que haya gobierno que honestamente pueda pensar, que un programa de gobierno de cinco años pueda solucionar siquiera una parte de los problemas que han causado ese deterioro nacional.
Un Plan de Nación.
La tarea a realizar, en este momento la constituye, la formulación de un “Plan de Nación”, traducido en un programa de gobierno que busque cambios estructurales a los cimientos de esta gran nación, con identificación clara de las grandes líneas de acción y objetivos de largo plazo.
Este Plan de Nación debería de constituir una nueva constitución del país, en lo económico y social, la fijación de un rumbo económico y social de larga duración, un plan que no sea cambiado en sus bases, sin importar la ideología del gobierno de turno, que cree confianza y respeto en la comunidad internacional y no sea “reinventado” por cada administración; los elementos mas importantes de ese plan y que determinarían el nivel de competitividad del país, serian:
· Un clima de seguridad en las inversiones.
· Estímulo a las inversiones productivas.
· Reducción y control de la corrupción estatal
· Seguridad ciudadana.
· Política fiscal férrea y consistente que permita el financiamiento del programa de gobierno.
· Inversión en la educación.
· Descentralización o privatización controlada de los servicios públicos.
La concepción inmediata, la implementación en el mediano y largo plazo de un plan de esta naturaleza, pondría a nuestro país en la lista de países como Chile, Brasil, India, China, Polonia, que han logrado abatir la pobreza y la pobreza extrema a niveles de casi la mitad de lo que eran hace apenas una década.
Lo anterior, en nuestra opinión constituye, “un nuevo compromiso”, un verdadero “Plan de Nación”, integrado y realizable; debemos añadir, para finalizar, que hacerlo de otra manera, sería como aplicar paliativos a heridas profundas, que podrían ser abiertas nuevamente por futuros gobiernos del corte de los que hemos tenido a lo largo de nuestra historia.
· La reconciliación nacional.
Es absolutamente indispensable elaborar planes que tiendan a reconciliar a los actores sociales de nuestro país; para este fin, es necesario desactivar los dispositivos que estimulan la polarización de la población, organizaciones gubernamentales, grupos paralelos de poder, y empresas privadas que promueven la separación de los individuos o la violencia y generar un clima de confianza entre pueblo y gobierno, pero sobre todo dejar de usar la historia como generador de odio entre las diferentes clases que componen la sociedad.
· La modernización del estado.
Mas allá del significado teórico y político de modernización, que promueve la separación efectiva de los poderes del estado y la soberanía del pueblo, a través de la cual, le es conferido al gobernante el poder de gobernar; nos interesa analizar la modernización desde el punto de vista efectividad en la ejecución, lo que quiere decir que el gobierno como subordinado del estado para realizar sus asuntos rutinarios de negocios, debería de adoptar sistemas administrativos acordes con el progreso y la tecnología, para la ejecución de los mismos.
La modernización del estado incluye también, la formulación de reformas organizacionales de aquellas divisiones del gobierno que prestan servicios a la población, para la liberación del estado, como tal, de la tarea de administrar, y confinarlo, a lo que como estado moderno debería de hacer, a gobernar.
Bajo esta premisa, se tendría una separación del estado-gobierno en dos grandes y supra divisiones:
Estado, formulador de las políticas de convivencia pueblo-gobierno y vigilancia en cumplimiento de esas políticas (Sistema Legal).
Gobierno, división mayor del estado, responsable de la aplicación y ejecución de las políticas que de él se derivan.
Como se podrá interpretar, a partir del planteamiento anterior, modernización del estado implica descentralización de funciones, las cuales deberán ser asumidas por divisiones especializadas, con el fin de incrementar, tanto la eficiencia intrínseca de dichos servicios, como la relación costo-beneficio de los mismos, lo que sugiere también un objetivo económico.
Es muy relevante aclarar que la sugerencia de modernización del estado y la descentralización de funciones, no incluye la privatización de esos servicios, concepto neo liberal que ha permitido poner en manos de especuladores su prestación, mismos que los han tomado como rehenes para la explotación mercantil del pueblo; estas entidades operan, a diferencia de otros países, sin ningún control gubernamental; la excusa tradicional de la que los gobiernos se han valido para las privatizaciones, ha sido precisamente la ineficiencia en la prestación de los servicios públicos; en lugar de buscar la eficiencia a través de la descentralización y la especialización; la privatización controlada, debería de ser la ultima instancia en la búsqueda de la calidad de los servicios que reciben los usuarios; en los Estados Unidos, la Comisión de Servicios Públicos, Public Utilities Commission, ejerce control estricto sobre las empresas privadas que prestan esos servicios.
El problema básico que ha enfrentado nuestro país en esta área, ha sido que la descentralización de muchos servicios públicos (agua, energía, comunicaciones), ha sido un paso previo necesario para la privatización planeada, y no una etapa secuencial, dentro de un camino critico, para la especialización y eficiencia en la prestación de esos servicios.
· La competitividad, la educación y el desarrollo.
El Consejo Nacional de Inteligencia (CNI), de los Estados Unidos, emite un reporte, cada cinco años, sobre la situación política, económica, liderazgos y situación global general de los países del mundo; este informe es elaborado a partir de información obtenida de convenciones, reuniones y seminarios regionales, con expertos en diferentes disciplinas de diferentes nacionalidades; el objeto de este informe es elaborar un mapa estratégico del mundo para los siguientes quince años.
Este reporte contiene una visión del mundo desde la perspectiva norteamericana, es decir capitalista, por lo cual es descalificado por algunos sectores; sin embargo, sería un error desestimar algunas conclusiones a las que llega el último reporte, en lo relacionado a Latino América.
En la visión del mundo, que el último reporte del CNI da a conocer, soslaya un mapa político económico, sobre la situación del mundo para el año 2020, en el que América Latina no aparece como parte del panorama económico mundial, es mas, prácticamente esta descartada; solo Brasil y Chile son vistos como países importantes en el escenario económico Latinoamericano para esa época.
El informe también da cuenta de los posibles bloques regionales, en los que los países suramericanos tendrán nexos mas fuertes con Europa y Asia y lo países de Centro América y México, con los Estados Unidos; también se vaticinan divisiones internas en los países americanos, debido a los estímulos de líderes populistas que explotan la brecha entre pobres y ricos y promueven regímenes totalitarios.
“América Latina como región, verá crecer la brecha que la separa de los países mas avanzados del planeta”, dice en una de sus partes finales el informe, conocido como “América Latina en el 2020”, formulado por la Conferencia Latinoamericana, celebrada en Chile en el 2004, con la participación de académicos, políticos y funcionarios de gobierno de países latinoamericanos y los Estados Unidos.
El anterior informe, que constituyó una de las fuentes de información para el reporte emitido por CNI en el mismo año, hace una predicción preocupante acerca del futuro de Latinoamérica, en cuanto a su protagonismo económico de los próximos quince años, ya que, concluye: “la brecha entre las capacidades tecnológicas de la región y los países avanzados, aumentara. Ningún proyecto tecnológico amplio, a nivel latinoamericano, de relevancia, que permita la creación de una capacidad exportadora, como la de los países asiáticos, será desarrollado en los próximos quince años”.
¿En que se basan estas negativas predicciones sobre el futuro de Latinoamérica?; según analistas, en gran parte, a la poca importancia que los gobiernos de estos países le han dado a la implementación de planes de inversión productiva y de competitividad a nivel global, así como a la educación.
Los países de Latinoamérica, con excepción de Chile y Brasil, no han aprovechado plenamente la oportunidad de reducir la pobreza y modernizar sus economías, como lo han hecho otros países en Asia.
Mucho del relativo crecimiento económico de algunos países de Latinoamérica, medido en el crecimiento de las exportaciones, se ha debido, mas que al esfuerzo interno, a factores exógenos, como el crecimiento de las economías de algunos países; es el caso del incremento en los ingresos de México y Venezuela, por el alza de los precios del petróleo, o de Brasil y Argentina por la compra de alimentos de China; hay que ver este crecimiento como temporal, ya que pueden durar los que duren los fenómenos externos que los motivan.
Según reportes creíbles, las economías de Asia y de países del este de Europa, crecen a tasas de hasta el 11 %, mientras las de latino América lo hacen a un porcentaje máximo del 5 %, ¿la razón?, lo antes dicho, la apertura económica, la desregulación de la economía, la reducción de la corrupción y la seguridad de la inversión extranjera.
Un estudio publicado por La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), los mas altos rankings de competitividad, son encabezados por India, China, Polonia y al República Checa, además de los Estados Unidos; los únicos países latinoamericanos que no están al final de la lista de 104 países son, Chile, y después de Botswana en África, Brasil, México y Argentina.
¿Que tienen en común China, Vietnam, India, Polonia, Chile y Brasil, que los sitúa en el lugar donde están?; si lo analizamos, aun superficialmente, nos daremos cuenta que son tan diferentes entre si; hay países comunistas, ex dictaduras militares, centro izquierdistas, etc. Pareciera que la ideología que sustentan sus gobiernos, no es lo determinante para su desarrollo; sin embargo, todos le han apostado a la apertura a la inversión, son economías que atraen y mantienen inversión extranjera sana y contribuyente a través de la creación de empleo y riqueza, no cambian sus estrategias de largo plazo aunque cambien sus gobiernos, e invierten en la educación del pueblo, los beneficios, las prestaciones sociales y el abatimiento de la pobreza, llegan por añadidura.
· La relación del gobierno con la población inmigrante, vista por la diáspora.
“Somos mas que remesas”; estas palabras dichas por un salvadoreño residente de Canadá, en la conferencia de “Salvadoreños en el mundo” celebrada en San Salvador, parecen expresar el sentir de la mayoría de la población de El Salvador, que reside fuera del territorio patrio y que por mucho tiempo ha reclamado, sin ser oído, su derecho a ser pueblo, mas que población.
A lo largo de casi treinta años (1980-2009), los gobiernos de El Salvador, han dado muestras de interés únicamente a la conveniencia que significa para la economía del país, el hecho de que casi la mitad de la población, viva en el exterior, especialmente en los Estados Unidos; no vamos a ser reiterativos en cuanto a la medición de los beneficios económicos que la población inmigrante, representa para el país, eso es de sobra conocido y no necesita publicidad; más que todo se trata, de poner en su verdadera dimensión, la importancia que debería tener este segmento de la población, a la luz de las circunstancias reales de relación bilateral con el gobierno y sobre todo, con el gobierno que se inaugurará pronto.
Tres son las facetas de esa relación, que en este momento nos interesa analizar, como base de lanzamiento para la postura, que diáspora y gobierno, deberían de adoptar en sus relaciones futuras.
· Protagonismo político y económico.
· El objetivo social de las remesas económicas.
· La cultura del trabajo.
· Prestaciones sociales.
El protagonismo político. La convicción de parte de la diáspora, de que, a la responsabilidad de apoyo económico del país, corresponde el derecho a decidir sobre el destino del mismo, es lo que ha impulsado a distintos movimientos reivindicadores de los derechos ciudadanos de los inmigrantes salvadoreños en el exterior, ya no solo se trata del derecho a elegir a los dirigentes del país, a través del voto en el exterior, se trata del derecho de participación directa para tener acceso a los cuadros de dirigencia política, lo cual ha sido reiteradamente negado por los gobiernos de turno.
El gobierno ha implementado programas cosméticos de apoyo y solidaridad para la comunidad inmigrante, el vice-ministerio del inmigrante, división del ministerio de Relaciones Exteriores, con una agenda de trabajo totalmente ambigua y sin objetivos concretos, o el programa de consulados abiertos, que además de servir de vehículos promocionales del producto salvadoreño, buscaban detectar situaciones o focos de inconformidad, con el fin ulterior de control de los grupos del exterior, desafectos al gobierno, o los discursos demagógicos de autoridades visitantes que buscaron siempre estimular sentimientos nacionalistas, para mantener la situación de apoyo que hasta la fecha la diáspora sigue brindando al país.
Es imperativo que el nuevo gobierno otorgue a la población inmigrante, la importancia y el trato serio a que tiene derecho, además del acceso al voto, también la participación en las contiendas electorales, para su acceso a puestos de elección popular.
Por otro lado, por muchos años, hemos insistido en la conveniencia para el gobierno de elaborar un censo de población de la diáspora, con clasificación de ocupación, nivel de educación, experiencia política y profesional, de esta manera el gobierno dispondría de información confiable sobre los recursos humanos en el exterior, que en nuestro conocimiento y criterio, son muchos y variados, con los cuales puede contar para sus cuadros de administración, si las necesidades así lo requieren.
También, hemos insistido y el gobierno lo ha desestimado, en la creación de oficinas de enlace económico, comercial y profesional, mediante las cuales, las organizaciones profesionales en el exterior, podrían generar proyectos de desarrollo e inversión que podrían ser operados en el territorio nacional.
Ejemplos de lo anterior, son los casos de India, Taiwán o Israel, que han implementado programas de enlace con su diáspora, que incluyen intercambio de tecnología, cultura y capital humano, o el caso de Corea que mantiene y financia oficinas operadas por la diáspora, (en Estados Unidos por ejemplo), con el fin de generar y planear proyectos de inversión y desarrollo, que son evaluados, financiados y ejecutados en su territorio.
El objetivo social de las remesas económicas.
“Nuestros modelos económicos no pueden estar basados en la ayuda de los emigrantes, esa política no puede continuar…”; escuchado en la mesa de discusión patrocinada por radio pipiles de Los Ángeles, sobre el tema “La diáspora ante el nuevo gobierno”.
De acuerdo a datos proporcionados en informes del Banco Mundial, las remesas familiares recibidas en El Salvador, son usadas porcentualmente en los siguientes rubros:
El 72 %, en gastos corrientes de canasta básica, el 7 % es utilizado para ahorro, el 6 % para educación y un 2 % para compra de bienes duraderos, como vivienda y propiedades.
Según estudios de la CEPAL, a pesar de que las remesas han ayudado a la población salvadoreña a incrementar su nivel de vida, el impacto en la reducción de la pobreza ha sido mínimo, ya que ellas según la misma institución, por cada 10 por ciento de contribución en el PIB, el nivel de pobreza extrema se reduce en un 3.5 %, también se encuentra que, por cada diez por ciento de aumento de la población migrante del país, enviando remesas, el nivel de pobreza se reduce solamente en un 1.9 %.
Bajo este esquema, se puede afirmar que el impacto de las remesas familiares en el crecimiento y desarrollo del país es sumamente pequeño, porque de los fondos recibidos no se destina prácticamente nada en el desarrollo de proyectos de infraestructura para el país, ya que las tres cuartas partes de los fondos recibidos, son destinados a sufragar el gasto en bienes de consumo de las familias.
Es creencia bastante generalizada, entre miembros de la diáspora radicada en Los Ángeles, Estados Unidos, en cuanto a las remesas de emigrantes para sus familias en El Salvador, que el gobierno debería promover las remesas colectivas, las que son enviadas por grupos organizados en el exterior para obras de beneficio público en cantones, pueblos y ciudades y hacer como hace el estado Mexicano de Zacatecas, que ha logrado desarrollar mas de 400 proyectos de esta clase, financiados con fondos provenientes de las remesas colectivas, con el incentivo de igualar las remesas con fondos estatales (“matching funds”).
La cultura del trabajo.
Las familias salvadoreñas, en los primeros años de la diáspora, vieron las remesas de sus familiares migrantes, como la tabla de salvación a sus diezmadas economías, por el efecto de la guerra interna que se vivía en el país, el cual, hacia escasear las oportunidades de trabajo.
Con el paso de los años y la solución del conflicto en el país, las remesas vinieron a constituir “un modo de vida” para los salvadoreños recipientes de esas transferencias de dinero; lo que antes era una solución a la falta de ingresos, por la situación económica del país, se convirtió en un complemento a los todavía escasos ingresos provenientes del trabajo, y en ese proceso de evolución, con el tiempo las remesas vinieron a ser un sustituto de los ingresos del trabajo, ya no tanto por necesidad, sino por costumbre.
En El Salvador, el promedio mensual de fondos que reciben las familias de sus iguales en el extranjero (especialmente de Estados Unidos), es de $300.00; si tomamos en cuenta que el salario mínimo actual en el país, es aproximadamente $180.00, encontramos que una familia promedio recipiente de remesas, dispone de mas dinero que una familia cuyos únicos ingresos provienen de una ocupación, lo cual genera el fenómeno de que, trabajar no tiene mayor incentivo ni constituye necesidad; si se considera el gran volumen de la población en el país que recibe dinero del extranjero, la holgazanería se ha convertido en una característica común en gran parte de la sociedad salvadoreña, con los costos sociales de generación de delincuencia incubados por la vagancia.
Lo anterior, siendo grave de por si, lo es mas si se consideran los siguientes factores dinámicos, que seguramente traerán efectos adversos, no solo en las familias, sino también en el país:
1- Un gran porcentaje de la población inmigrante salvadoreña, económicamente activa en los países de residencia ( nos concentraremos en la población residente en Estados Unidos por ser mas numerosa que el resto de países receptores de inmigrantes, juntos ), que dicho sea de paso, es la que está legalmente establecida y con ciertos derechos ciudadanos, está ahora, en edad de retiro; efectivamente, el 80 % de la población que emigró a USA, lo hizo en la década de los 80, su edad promedio era entonces de 30 años; esa población, en estos días, tiene una edad promedio de 60 años y está próxima al retiro.
A estas alturas, cabe hacerse estas preguntas ¿ que pasará con las familias salvadoreñas “acostumbradas” a vivir de las remesas, cuando sus patrocinadores del norte se retiren y no dispongan de fondos para enviarles?, es de todos conocido los exiguos ingresos que los retirados reciben del fondo del seguro social, los cuales alcanzan apenas para mal vivir, menos alcanzaran para enviar; las segundas y terceras generaciones de estos inmigrantes, no tienen los lazos afectivos que motivaron las remesas de sus progenitores.
2- Se arguye, por parte de algunos sectores, que siempre habrá inmigración hacia el país del norte, que reemplace a la de los retirados y que las remesas seguirán creciendo; nada mas falso que eso; es innegable que el flujo migratorio con destino al norte y la ayuda resultante, continuará, pero no en la misma medida; el gobierno anterior de los Estados Unidos, hizo pasar por el congreso americano, reformas a las leyes que tienden a limitar, a controlar si se quiere, la migración de extranjeros, especialmente aquellos provenientes de países del tercer mundo como El Salvador; los estados de la unión americana y sus legisladores, se están mostrando cada mas agresivos con la población indocumentada, entre la cual se inserta la salvadoreña, (cuyo porcentaje de contribución al total de las remesas es actualmente muy alto), y promueven reformas a sus leyes, que hacen casi imposible para los “sin papeles” o para los incluidos en las listas de “protección temporal”, tener acceso al mercado formal de trabajo y esta población tiene que conformarse con mercados marginales e informales de empleo, sin seguridad y sin ningún tipo de beneficios laborales, y sobre todo, con exiguos salarios que apenas alcanzan para su propia subsistencia.
En este mismo orden de ideas, el mismo gobierno de Barak Obama, está ya implementando acciones, a través de los departamentos de migración y seguridad, para detectar a las personas que no tienen permisos de trabajo y números de seguro social válidos; estos planes se están ya desarrollando con la colaboración, forzada en algunos casos, de los empleadores, a través de sistemas de verificación de la identidad y numero de seguro social de los trabajadores y de los solicitantes de empleo, sistema que de hecho está aprobado desde hace unos diez años, pero que los gobiernos de Bush no implementaron; el resultado de todo esto será que la población salvadoreña económicamente activa, con capacidad y remanentes económicos para enviar a su patria, se verá drásticamente reducida.
3- La vieja “amistad”, se diría mas propiamente, alianza o contubernio, entre los gobiernos pasados de El Salvador y los de Estados Unidos, ha sufrido dos golpes mortales en el aspecto del tratamiento de la población salvadoreña indocumentada; por un lado el gobierno salvadoreño no tiene el as en la manga que constituía la venta del apoyo en la guerra del gobierno del señor Bush con Irak, a cambio de la continuada renovación de los programas de protección temporal (TPS) para los salvadoreños, simplemente porque el nuevo gobierno ya no necesita ese apoyo, ya que la nueva administración Estadounidenses ha decido terminar con esa guerra; el otro golpe mortal lo ha recibido la alianza, como consecuencia del primero, al no haber necesidad de apoyo estratégico para una guerra apunto de desmantelarse, no existe el compromiso de parte de la administración del presidente Obama de brindar “protección” al inmigrante salvadoreño, ¿Qué va a pasar entonces con los cientos de miles de salvadoreños indocumentados y económicamente activos, que envían remesas a El Salvador, cuando esos programas de protección sean cancelados?, mas aun ¿Qué va a pasar con los recipientes de esas remesas?; lo sabemos, pero no lo queremos reconocer, el gobierno lo ha sabido siempre pero se ha cubierto los ojos con una venda para no ver el fenómeno funesto de la declinación de las remesas y sus consecuencias, en un cortísimo plazo (cinco años diríamos nosotros, si no se encuentra una solución al problema), bueno, al fin que será un problema que no tendrán que resolver los funcionarios de los gobiernos de Arena.
¿Que hacer ante esta situación?, hay mas de una alternativa que podrían darle un alivio, una de ellas, enfocada a seguir negociando con el nuevo gobierno norteamericano, bajo otras bases, la “protección” temporal de los salvadoreños; también cabe esperar la nueva amnistía que ese gobierno ha ofrecido como promesa de campaña, sin embargo creemos que esas acciones, si se dieran, deberían de ser coadyuvantes de un proceso de reinserción del salvadoreño a la cultura del trabajo.
Efectivamente, no es halagüeña la posibilidad de merma en las transferencias de dinero de los inmigrantes a los residentes nacionales, sin embargo es una posibilidad real que se dibuja en el horizonte y el gobierno pecaría de imprudente al ignorarla, si se diera en estos momentos, los efectos económicos para el país, serian desastrosos, la conmoción ante un fenómeno como este, seria de implicaciones sociales impredecibles, no queremos ni pensarlas.
Aparte de estas nefastas predicciones, se hace imperativo que el nuevo gobierno comience a elaborar un plan de acción que tienda, primero a minimizar o diluir el impacto de las remesas en la economía nacional a fin de que en el mediano plazo se elimine o minimice la dependencia de ellas; en segundo lugar, y paralelamente a lo antes expuesto, se debería de impulsar campañas de promoción del trabajo, como elemento dignificante de la vida, promocionar la vuelta a la cultura del trabajo, que es lo que tradicionalmente a distinguido al carácter del salvadoreño en el mundo.
Es obvio pensar que lo anteriormente propuesto, debe ser congruente con una política oficial que estimule la inversión pública y la privada, así como la extranjera, que abata los grandes cuadros de desempleo que castigan al país.
Prestaciones sociales al inmigrante. En diferentes oportunidades y en ocasión de eventos oficiales, políticos y comerciales, la diáspora, a través de sus organizaciones, ha planteado al gobierno, la necesidad que el inmigrante tiene de prestaciones que, debido a su alto costo, no puede sufragar en su país de residencia. Nos referimos específicamente a la conveniencia de que el inmigrante sea integrado al sistema de cobertura del seguro social de El Salvador y a otras prestaciones sociales vigentes en el país.
En el año de 1998, en ocasión del denominado “Primer Encuentro Empresarial El Salvador-Los Ángeles”, impulsado por el Ministerio de Economía y Co-Export, del cual tuvimos el honor de ocupar la Dirección Ejecutiva; en presencia de cinco ministros de estado, otros tantos funcionarios de primer nivel de instituciones autónomas, y funcionarios de cerca de 120 empresas salvadoreñas y angelinas, y otras personalidades locales e internacionales, el comité ejecutivo, al cual se le encomendó la organización y operación del evento, propuso dicha cobertura; se demostró con cifras, la conveniencia de esta cobertura médica y el establecimiento de un seguro universal para el inmigrante, obviamente financiados por el mismo inmigrante, pero contratado y operado por el estado; conveniencia no solamente en el aspecto social, sino económico; la iniciativa aun duerme el sueño del olvido.
Estas y otras prestaciones de tipo social, de las cuales disfruta la población nacional trabajadora, podrían perfectamente ser adecuadas al inmigrante, basta con la voluntad del gobierno de estudiarlas, planearlas e implementarlas.
Sumario de la visión de la diáspora en su relación con los gobiernos pasados.
En cuanto a características de la relación.
Según opinión generalizada de la inmigración organizada, la relación diáspora-gobierno ha sido caracterizada por los siguientes factores:
· Los gobiernos de ARENA, no realizaron ninguna acción de acercamiento real con la diáspora, ni investigaron que clase de relación ésta quería establecer con aquellos y con el país.
· Los fondos que el gobierno aportó para la diáspora se orientaron a grupos de interés.
· Total desacuerdo con la afirmación oficial de que, los acercamientos que la diáspora realizó con el gobierno, fueron, en su mayoría, orientados a conseguir fondos
· El vice-ministerio del inmigrante se convirtió en una extensión del Ministerio de Economía para la promoción del producto exportable del país.
En cuanto a propuestas:
· Impulsar planes que reviertan la fuga de cerebros del país y estimular el retorno de ellos.
· Que al inmigrante no se le vea como extranjero en su propio país, y que las autoridades lo traten como nacional desde su llegada al país y sobre todo que no se le vea como nacional para sus obligaciones y como extranjero para sus derechos.
· Establecer una relación amplia entre diáspora y gobierno, sustentada en el respeto mutuo y en una colaboración bilateral en la cual la diáspora tenga espacios de acción, políticos y económicos, que le permitan la promoción del inmigrante en especial y del país en general.
Conclusiones finales
A lo largo de este trabajo, aquellos a los que su interés les ha permitido terminar de leerlo, se habrán dado cuenta que hemos tratado de abordar un tema central, con tres temas de entorno.
El objetivo básico de este ensayo ha sido hacer un análisis de la realidad en que la historia ha puesto a la sociedad salvadoreña, ante el cambio de calidad súbito (si se toma en dimensión de tiempo histórico), de las autoridades que la van a gobernar de aquí en adelante; para poder entender mejor esa realidad, hemos tenido que acudir a tres temas, subordinados al tema central, 1- Antecedentes históricos de la confrontación de clases en El Salvador, 2- El ascenso del militarismo en El Salvador, 3- La lucha armada, la lucha política y el ascenso al poder, los cuales básicamente y en conjunto tratan de poner en perspectiva los eventos sociales generadores del gran cambio actual.
Creemos que hubiera sido un error muy grave de nuestra parte, dejarnos seducir por el deseo de analizar únicamente el cambio ideológico que guía al grupo político, cuyo representante, por los próximos cinco años ejercerá el poder, para luego configurar una visión futurista de este país; hacerlo de esa manera no habría proporcionado al lector, el cuadro panorámico completo del fenómeno, desde sus raíces.
Estamos totalmente convencidos de que, lo mas relevante en cuanto a las características de un buen gobierno, no es color del que esta pintada su ideología política, mas importante que eso, es la comprensión real, que los lideres políticos, tengan de esa ideología, porque eso es lo que en realidad guiará sus acciones de gobierno, si no fuera así, no existirían gobernantes de similar ideología política, que tratan unos, por un lado de impulsar programas de nacionalización y expropiación y los otros, que impulsan la descentralización y la privatización y se abren a la economía, ¿ejemplo de ambos?, no creo se tenga que hacer mucho esfuerzo para encontrarlos.
Creemos también que una de las causas de enfrentamiento en nuestra sociedad, ha sido la carencia de una noción del acuerdo que puede darse entre los distintos grupos sociales; el concepto riqueza versus pobreza y viceversa, ha sido generador de ese enfrentamiento entre unos y otros, pero sobre todo, en nuestro caso, los gobiernos no han cumplido su misión de ser moderadores de ese enfrentamiento, no crearon el marco de contrato social justo en nuestro país; la falta de cumplimiento de esa misión, ha sido determinada por el hecho de que, el estado como institución, ha sido orientado para ponerse al servicio de una de las partes, en el caso de El Salvador, la oligarquía económica
Al hacerlo de esa manera, los gobernantes han permitido la polarización de la población, una de cuyas consecuencias ha sido la injusta distribución del producto nacional, el que unos tengan excesivamente mas, y otros, por consecuencia, excesivamente menos, además de la implantación de marcos regulatorios para mantener inmutable ese fenómeno, con los consecuentes enfrentamientos históricos de los distintos estratos de la sociedad.
Creemos que los salvadoreños debemos darle a la historia la importancia que se merece, pero sobre todo utilizar de ella lo que nos conviene, eso es, servir de guía para no cometer las mismas faltas; seria un error permitir que la historia se utilizara como instrumento generador de odio entre las clases que componen nuestra sociedad, y la gran tarea reconciliadora del nuevo gobierno, debería de tener ese, como objetivo preponderante y de cortísimo plazo de su acción política.
El reto es complejo, pero estamos convencidos de la claridad de los objetivos del Sr. Funes, tal como lo insinuó la noche en que se concretó el cambio, debemos hacer trabajo de todos, la tarea de reconstruir nuestro país; el cambio se ha dado, pero entendámoslo, ese cambio es de estrategia en la manera de hacer las cosas y la orientación de los beneficio resultantes, es nuestro trabajo como ciudadanos, unir nuestro esfuerzo a mantener esos objetivos estratégicos; en nuestras manos, no solamente en las del gobierno, descansan los resultados concretos de ese cambio, y repitiendo lo que en cierta ocasión un presidente de los Estados Unidos le dijo a su pueblo “ask not what your country can do for you, ask what you can do for your country” ( no preguntes que puede hacer tu país por ti, pregunta que puedes tú hacer por tu país), en este momento con toda humildad, esa es nuestra propuesta y si todos hacemos lo mismo, pronto veremos que el futuro ya está en marcha y que:
Lo mejor aun está por llegar…..
Los Ángeles, California, Junio 1o. de 2009.